MANIFIESTO DE FILADELFIA III Cumbre de Organizaciones Venezolanas-Estadounidenses
DE LA DIÁSPORA QUE RESPONDE A LAS CRISIS, A UNA DIÁSPORA ORGANIZADA QUE EXIGE, PARTICIPA Y CONSTRUYE
Filadelfia, Pensilvania • 13 de septiembre de 2026
“Ya no basta con conversar por separado. Es hora de coordinarnos, actuar y construir.”
PREÁMBULO
El 10 y 11 de septiembre, Filadelfia marcó un punto de inflexión para la diáspora venezolana organizada en los Estados Unidos. Representantes de distintas organizaciones nos reunimos en la III Cumbre de Organizaciones VenezolanasEstadounidenses con una conclusión clara: ya no basta con conversar por separado. Es hora de coordinarnos, actuar y construir una voz colectiva más fuerte. Este Manifiesto recoge los acuerdos y preocupaciones planteados en Filadelfia en septiembre de 2026, en un contexto de transición política aún en desarrollo y sujeto a cambios. Nuestra diversidad no debe dividirnos. Debe convertirse en capacidad de acción. Ninguna organización representa por sí sola a toda la diáspora, pero sí existen principios y objetivos comunes que nos obligan a encontrarnos y trabajar juntos.
Filadelfia nos exige pasar de la conversación a la coordinación, y de la coordinación a la acción.
I. EXIGENCIAS NO NEGOCIABLES PARA UNA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA REAL
No aceptamos una transición meramente nominal ni un proceso que sustituya personas sin transformar las estructuras autoritarias, garantizar derechos y establecer mecanismos verificables de democratización o limitada a cambiar nombres. Exigimos garantías concretas, verificables e inmediatas. Este Manifiesto recoge los acuerdos y preocupaciones planteados en Filadelfia en septiembre de 2026, en un contexto de transición política aún en desarrollo y sujeto a cambios.
Liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos y cese definitivo de la persecución, las detenciones arbitrarias, la intimidación y las represalias por razones políticas.
Cronograma electoral público, claro, vinculante y verificable, con fechas definidas, seguridad para electores y candidatos, observación internacional independiente y elecciones libres, competitivas, transparentes y auditables.
Renovación integral del Consejo Nacional Electoral (CNE) mediante un proceso transparente que garantice independencia, pluralidad, capacidad técnica y credibilidad ciudadana.
Renovación plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con procedimientos apegados a la Constitución y garantías reales de independencia judicial.
Garantía efectiva del derecho al voto de los venezolanos en el exterior. Millones de ciudadanos no pueden seguir excluidos de las decisiones que definirán el futuro del país.
Apertura inmediata, amplia y accesible del Registro Electoral en el exterior, sin requisitos arbitrarios ni obstáculos que impidan la inscripción o actualización de datos.
Garantías plenas para la libertad de expresión, asociación, movilización y participación política, y condiciones seguras para el retorno de quienes fueron obligados a salir por razones políticas.
Estas no son aspiraciones. Son condiciones mínimas. El voto de los venezolanos en el exterior no es una concesión ni un privilegio: es un derecho y una exigencia.
II. CAMBIO DE SISTEMA, NO SOLO DE GOBERNANTE
La salida de un dictador no significa el fin de una dictadura. Como recordó la embajadora de los Estados Unidos para Croacia Nathalie Rayes, una transición democrática real exige desmontar las estructuras autoritarias y reconstruir instituciones independientes, justicia imparcial, separación de poderes, libertades civiles, transparencia y reglas electorales confiables.
Cambiar a quien gobierna sin transformar las estructuras que permitieron el autoritarismo no completa una transición democrática. Es continuidad con otro rostro.
III. AUDITORÍA CÍVICA DE LA TRANSICIÓN
La sociedad civil y la diáspora no pueden ser espectadoras. Entendemos por auditoría cívica un ejercicio ciudadano, independiente y documentado de seguimiento público: observar indicadores, verificar compromisos, registrar avances y retrocesos y exigir rendición de cuentas. Recogemos el llamado de la diputada Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, a asumir un papel activo de vigilancia. Debemos observar, documentar, exigir transparencia, verificar compromisos y señalar retrocesos.
Nuestro papel no termina al exigir el cambio. También debemos vigilar que ocurra.
IV. VERDAD, JUSTICIA, MEMORIA Y RECONCILIACIÓN
Queremos reconciliación, pero no impunidad. Venezuela necesitará diálogo y reconstrucción de confianza. Ese proceso debe caminar junto a la verdad, la justicia, la reparación, la memoria, la responsabilidad y las garantías de no repetición.
Perdonar no significa olvidar. Dialogar no significa renunciar a la justicia. Reconciliar no significa aceptar impunidad.
V. DIGNIDAD Y DEBIDO PROCESO PARA LOS VENEZOLANOS EN ESTADOS UNIDOS
Exigimos que toda persona venezolana en los Estados Unidos sea tratada con dignidad y que las actuaciones migratorias respeten las garantías de debido proceso y los derechos que reconocen la Constitución y las leyes aplicables.
Defender la ley y proteger las fronteras es una responsabilidad legítima del Estado. Criminalizar a una comunidad por su nacionalidad, origen o condición migratoria no lo es.
Ser venezolano no es un delito. Tener un proceso migratorio pendiente no es una presunción de culpabilidad y no convierte a una persona en delincuente ni sustituye la evaluación individual de su situación.
Exigimos evaluaciones individuales, respeto al debido proceso y el fin de prácticas arbitrarias o degradantes. Esto no es un asunto de republicanos o demócratas: es una cuestión de derechos fundamentales y coherencia democrática. Exigimos que toda persona venezolana en los Estados Unidos sea tratada con dignidad y que las actuaciones migratorias respeten las garantías de debido proceso y los derechos que reconocen la Constitución y las leyes aplicables.
La dignidad humana no se negocia, no depende de un pasaporte y no puede estar sujeta a conveniencias políticas. Se respeta.
VI. DE OBSERVADORES A PARTICIPANTES
La comunidad venezolano-estadounidense debe estar presente donde se toman decisiones. Nuestra participación cívica no puede reducirse a colores políticos. Debe estar guiada por el Estado de derecho, la separación de poderes, los derechos humanos, la libertad de expresión y elecciones libres y transparentes. Las actividades cívicas, educativas y de incidencia desarrolladas bajo este Manifiesto se realizarán de manera no partidista y conforme al estatus jurídico, la misión y las obligaciones legales de cada organización participante. Nos proponemos:
Formar líderes para juntas comunitarias, organizaciones, universidades, empresas, medios e instituciones públicas;
Crear oportunidades de educación cívica y participación responsable;
Abrir rutas para que más venezolanos y venezolano-estadounidenses pasen de participar a incidir y decidir.
Interactuar con diásporas de otras nacionalidades, para aprender de ellas y fortalecernos en conjunto.
VII. UNIDAD SIN UNIFORMIDAD Y UNA VOZ COORDINADA
Unidad no significa pensar igual. Significa saber cuándo actuar juntos. Cada organización conserva su autonomía, misión y voz. Pero cuando exista consenso sobre asuntos fundamentales, debemos poder coordinar cartas, pronunciamientos, gestiones y acciones comunes.
Una voz colectiva no sustituye la voz de cada organización. La hace más fuerte.
VIII. LA DIÁSPORA COMO FUERZA DE RECONSTRUCCIÓN
Nuestro compromiso es contribuir a la reconstrucción de Venezuela desde donde estemos. Algunos regresarán. Otros permanecerán fuera. Todos debemos poder participar. La diáspora es conocimiento, talento, experiencia, tecnología, inversión y conexiones globales. Como ha señalado el profesor Ricardo Hausmann, ese capital humano puede ser decisivo para el futuro del país. Proponemos construir una Red Global de Talento Venezolano para:
Transferir conocimiento y ofrecer mentorías;
Conectar universidades, empresas y profesionales;
Movilizar expertos para proyectos estratégicos;
Impulsar emprendimiento, inversión y nuevas industrias;
Promover cooperación tecnológica, formación y alianzas dentro y fuera de Venezuela.
No necesitamos regresar todos para contribuir. Necesitamos lograr que el conocimiento, la experiencia y las oportunidades se conecten con Venezuela.
IX. UNA RED NACIONAL CON CAPACIDAD DE ACCIÓN
No basta con reunirnos una vez al año. Necesitamos una red permanente que pueda coordinar, responder y actuar.
Crear y mantener un directorio nacional de organizaciones venezolanas;
Establecer un canal permanente de coordinación e intercambio de información;
Definir prioridades comunes y mecanismos de respuesta conjunta;
Compartir contactos, recursos, experiencias y oportunidades.
La meta es clara: dejar de actuar como organizaciones aisladas y comenzar a funcionar como una red.
X. ORGANIZACIONES FUERTES, TRANSPARENTES Y SOSTENIBLES
Una comunidad fuerte necesita instituciones que puedan durar, rendir cuentas y crecer.
● Crear capacitación común en gobernanza, financiamiento, comunicaciones, subvenciones y desarrollo institucional;
● Compartir herramientas, modelos y buenas prácticas;
● Conectar organizaciones con experiencia con aquellas que están comenzando;
● Promover transparencia, planificación, sucesión y rendición de cuentas;
● Buscar oportunidades conjuntas de financiamiento y cooperación.
El crecimiento de una organización venezolana debe fortalecer a toda la red.
XI. RELEVO GENERACIONAL: ENTREGAR LA ANTORCHA
La continuidad de nuestra comunidad exige preparar a quienes asumirán el liderazgo después de nosotros.
Identificar jóvenes venezolanos y venezolano-estadounidenses con potencial de liderazgo;
Crear mentorías, pasantías y espacios de formación;
Incorporarlos a juntas directivas, comités y espacios reales de decisión;
Establecer planes de sucesión dentro de nuestras organizaciones.
No queremos organizaciones que dependan eternamente de sus fundadores. Queremos instituciones capaces de sobrevivirnos, renovarse y crecer.
XII. FILADELFIA: UN COMPROMISO CON EL FUTURO
Recuperar la libertad será apenas el comienzo. El verdadero desafío será construir instituciones capaces de protegerla. No es casualidad que este compromiso surja en Filadelfia, una ciudad donde los ideales de libertad tuvieron que transformarse en instituciones capaces de sostenerlos.
Francisco de Miranda visitó Filadelfia en 1783–84 y Simón Bolívar pasó por la ciudad en 1806. Ambos conocieron de cerca la experiencia de la joven república estadounidense y su construcción institucional .
Más de dos siglos después, la diáspora venezolana vuelve con otra responsabilidad: aportar conocimiento, experiencia y organización para reconstruirla.
De la solidaridad a la organización.
De la organización a la acción.
De la diáspora a la participación.
Del conocimiento acumulado a la reconstrucción.
Y de la libertad recuperada a una democracia capaz de perdurar.
XIII. DECLARACIÓN Y REVISIÓN DEL MANIFIESTO EN 2027
Desde Filadelfia asumimos un compromiso vivo: organizarnos, exigir, participar y construir.
Queremos una comunidad venezolana y venezolano-estadounidense conectada, preparada, solidaria y capaz de hablar con una voz coordinada cuando exista consenso; una comunidad que fortalezca sus organizaciones, prepare a la próxima generación, defienda la justicia y los derechos humanos y ponga lo aprendido durante años de migración al servicio de la reconstrucción de Venezuela.
Porque remover a una persona del poder no reconstruye una democracia. Porque reconciliación no significa olvido. Porque nuestra experiencia como diáspora también es patrimonio de Venezuela. Y porque la responsabilidad de nuestra generación no termina con nosotros.
En 2027 volveremos a encontrarnos para medir avances, exigir cuentas sobre los compromisos asumidos, discutir los nuevos desafíos y actualizar este Manifiesto de acuerdo con la realidad de Venezuela, de nuestra diáspora y de las comunidades venezolanas y venezolano-estadounidenses en los Estados Unidos.
FILADELFIA NO FUE EL FINAL DE LA CUMBRE.
FUE EL COMIENZO DEL TRABAJO.
LOS FIRMANTES
1. Ángel Alvarado, Princeton, NJ (Casa de Venezuela Philadelphia)
2. Nelly Arguello, Miami, FL (Un Bocadillo para Venezuela)
3. Rossana Arteaga-Lopenza, Wilmington, DE (Casa de Venezuela Delaware)
4. Ariane Bracho, Filadelfia, PA (Casa de Venezuela Philadelphia)
5. Emilio Buitrago, Bridgeport, PA (Casa de Venezuela Philadelphia)
6. Carlas Bustillos, Fairfax, VA (Visión Diáspora)
7. Genesis Calderon, Orlando, FL (Venezuelan Business Club)
8. Jose Carbone, West Chester, PA (Gente de Venezuela Philadelphia)
9. Harianned Chaurel, Filadelfia, PA (Gente de Venezuela Philadelphia)
10. Sonia Cosme, San Juan, Puerto Rico (Casa Venezuela Puerto Rico)
11. Marisol Dieguez, Weston, FL (Programa de Ayuda Humanitaria)
12. William Diaz, Orlando, FL (Casa de Venezuela Orlando)
13. Adelys Ferro, Weston, FL (Venezuelan American Caucus)
14. Ana Gil Garcia, Chicago, IL (Alianza Venezolana de Illinois)
15. Francisca Gil, Phoenix, AR (La Rayuela de Pedro)
16. Liselotte Harrity, Lafayette Hills, PA (Casa de Venezuela Philadelphia)
17. María Alejandra Hawke, New Haven, C (Resistencia Medica)
18. Noelia Izarza Romero, Washington, DC (Venezolanos en DC)
19. Ana Julia Jatar, Boston, MA (Casa Venezuela New England)
20. Mariela Magallanes, Italia (Raíces Worldwide)
21. Carlos Martin, Boston, MA (Asociación Venezolana de Massachusetts)
22. Elisa Mata, Washington, DC,(Vision Diaspora)
23. Miriam Mavarez, Jersey City, NJ (El Cocotero Foundation)
24. Angie Medero-Galelli, Filadelfia, PA (Gente de Venezuela)
25. Jesler Molina, Salt Lake City, UT (Alianza Venezolana de Utah)
26. Mayra Molina, Salt Lake City, UT (Alianza Venezolana de Utah)
27. Romy Moreno, Miami, FL (Venezuelan Community Advocate)
28. Alex Moreno, Filadelfia, PA (Gente de Venezuela)
29. Paciano Padron, Miami, FL (VenAmerica)
30. Vicente Perez, Orlando, FL (Casa de Venezuela Orlando)
31. Rosario Ponte, Arlington, VA (Programa de Ayuda Humanitaria)
32. Yelitza Quintero, West Jordan, UT (Alianza Venezolana de Utah)
33. Dra. Mishel Rincon Ortiz, Boston, MA (Asociación Venezolana de Massachusetts)
34. Carlos Roa, Pittsburgh, PA (Venezolanos en Pittsburgh)
35. Erick Rozo, Nueva York, NY (Healing Venezuela)
36. Marilu Salazar, Philadelphia, PA (Gente de Venezuela Philadelphia)
37. Cesar Taki, Filadelfia, PA (Gente de Venezuela Philadelphia)
38. Nerlitt Torres, Miami, FL (Fundación Blanca Nieves Sierra)
39. Carlina Velazquez, Boston, MA (Asociación Venezolana de Massachusetts)